Primer encuentro de personas con heridas crónicas en Valdivia

* En evento único en Chile, compartieron una alegre jornada educativa acerca de medidas

preventivas y de autocuidado para el tratamiento de este tipo de patologías.

“Me educo, aprendo, me cuido” fue el lema del 1° Encuentro de Personas con Heridas Crónicas,

realizado en la Facultad de Medicina de la Universidad Austral de Chile (Campus Isla Teja,

Valdivia).

En el marco del Proyecto “Me educo, aprendo, me cuido: Adquiriendo herramientas para el

autocuidado de mis heridas”, iniciativa del Concurso 2016 de Vinculación con el Medio, liderado

por la Dra. Alejandra Vidal de la Facultad de Medicina y la E.U. Sra. Sandra Jofré del Centro de

Salud Familiar Rural de Niebla, apoyado también por la Ilustre Municipalidad de Valdivia y la

Agrupación de Autocuidado “Esperanza Viva”, se desarrolló este encuentro con asistencia de 55

personas donde colaboraron estudiantes de Medicina de 2° año y de Enfermería de 5° año.

El evento estuvo dirigido a personas de la comunidad, principalmente adultos y adultos mayores

que sufren o tienen alto riesgo de padecer heridas crónicas en sus piernas, producto

principalmente de diabetes mellitus o insuficiencia venosa y que provienen en su gran mayoría del

sistema público de salud. En Chile 160.000 personas presentan este tipo de heridas al año. A

menudo éstas subyacen escondidas, evolucionan durante años sin curar, provocando dolor y

aislamiento social por el hedor de las heridas, afectando así la calidad de vida de los pacientes y su

entorno familiar.

La necesidad de que los pacientes y sus familias comprendan la enfermedad de base,

manteniendo medidas preventivas y de autocuidado, es fundamental para la adherencia al

tratamiento y éxito de la curación, impidiendo la recidiva de las heridas y mejorando la calidad de

vida. La alta demanda a nivel de la atención primaria de salud y falta de recurso humano de

enfermería capacitado y con tiempo destinado a realizar educaciones personalizadas a estas

personas, hace necesario buscar otras estrategias. Este ha sido el objetivo del encuentro, que

permitió capacitar y entregar herramientas prácticas de autocuidado a los en un lenguaje sencillo,

ameno y de fácil comprensión, de manera de hacerlos partícipes de la co-responsabilidad en su

propia salud.

El programa contempló la Charla ¿Por qué tengo heridas?, ¿Cómo cuidar mis heridas?, a cargo de

una egresada y dos estudiantes de Enfermería UACh. Además, bajo el título El uso correcto de los

medicamentos, profesionales de la Dirección de Salud Municipal de Valdivia respondieron dudas y

entregaron herramientas prácticas.

Los asistentes se dividieron en grupos de 10 personas y fueron rotando por los talleres ofrecidos,

tales como Conozca a la Agrupación de Autocuidado Esperanza Viva en que se compartieron

experiencias con los participantes, entregando testimonios de cómo han vivido su enfermedad y

han salido adelante; Alimentos que ayudan a la cicatrización, dirigido por dos nutricionistas que

dieron a conocer las necesidades especiales que requieren estos pacientes y el tipo de alimentos

que deben priorizar; Taller práctico sobre Ejercicios recomendados en personas con heridas en las

piernas a cargo de una kinesióloga del CESFAM Rural de Niebla; y Talleres demostrativos para el

uso de medias compresivas especiales que ayudan a la prevención y a la cicatrización de las úlceras

venosas.

Durante la ocasión se ofreció un almuerzo, se entregaron regalos y premios, además de un

certificado de participación y material educativo en láminas plastificadas en las que se resumían

los conceptos aprendidos.

Experiencia a replicar

A pesar de la dificultad de movilidad que sufren muchas de estas personas, llegaron muy

entusiasmadas, algunas acompañadas de familiares y agradeciendo esta gran iniciativa a las

organizadoras, a la Universidad Austral de Chile y al CESFAM Rural de Niebla.

A Rubén Darío Vera, perteneciente al Grupo de Profesores Jubilados, le encantaron todas las

actividades. “Tengo 89 años pero siempre conservo mucho de la juventud, y este tipo de

instancias me ayuda mucho en ese sentido. Fue un encuentro liviano, bonito y bueno donde

aprendí cosas nuevas, encuentro maravilloso que entreguen este tipo de servicios a personas

como nosotros que estamos delicados de salud, agradezco a la gente que lo organizó”.

Luisa Benítez, de la localidad de Máfil, destaca estar “muy contenta de haber podido compartir

esta experiencia constructiva, positiva y de gran valor humano. Es excelente para gente como yo

que tengo a mi madre con una úlcera varicosa, además de aprender sobre otras enfermedades de

las cuales se habló. Agradezco a la Dra. Alejandra Vidal, la enfermera Sandra Jofré y a todos

quienes nos ofrecieron esta oportunidad, donde lo aprendido también se puede replicar para

enseñar y ayudar a otras personas”.