Niños de Escuela Rural San Francisco de Llenehue exponen investigación de anfibios en Congreso Regional de Explora

  • Alumnos realizaron investigación a partir de su experiencia en el  programa de educación ambiental del proyecto GEF Alianza Cero Extinción, que se ejecuta en la región de Los Ríos y del Biobío. 

El proyecto GEF Alianza Cero Extinción, es una iniciativa internacional liderada en Chile por el Ministerio del Medio Ambiente, que busca proteger lugares únicos en el mundo donde habitan especies amenazadas de extinción.

En la región de Los Ríos el proyecto busca la protección de dos especies de ranas endémicas que sólo viven en la Cordillera de la Costa de la región y se encuentran en peligro de extinción: la rana de hojarasca de Mehuín y la rana verde de Mehuín.

La protección y conservación de estas ranitas se aborda a través de cuatro líneas de trabajo relacionadas. Una de ellas es la educación ambiental, a través de la cual, se ha implementado un programa en siete escuelas rurales de la comuna de Mariquina.

En este contexto, cinco escuelas han estado desarrollando desde 2017 un monitoreo de anfibios apoyados por el equipo del proyecto GEF y Cooperativa Calahuala. Utilizando la metodología del ciclo de indagación, cada escuela desarrolla una investigación donde se busca responder una pregunta como ¿Cuáles y cuántas ranas vemos y escuchamos en diferentes épocas del año en el patio de mi escuela?

 

La profesora de la Escuela rural San Francisco de Llenehue; Mirta Seguel, junto a sus 11 alumnos, se tomaron tan en serio esta investigación que decidieron postular al Congreso Regional Escolar de Ciencia y Tecnología organizado por el programa Explora de Conicyt, para presentar a través de un poster científico su investigación. Fueron uno de los cinco equipos seleccionados para participar en la categoría educación parvulariay primer ciclo básico, además de ser la primera escuela rural fuera de Valdivia en acudir a la cita científica, en 15 años de historia de dicho Congreso.

Del campo a la ciudad

“Vi la invitación de explora al Congreso Regional y con los niños dijimos – tenemos que estar ahí”. Con estas palabras comienza el relato de Mirta, quien describe el proceso donde niños de un apartado sector rural llegan a la capital regional, no sólo a exponer una investigación científica, sino a conocer y compartir con otros niños y colegios, muy ajenos a su realidad.

“Nos comentaron de Explora que postulan muchas escuelas, nosotros dijimos no importa postulamos igual y ahí vemos. Estuve enviando los documentos hasta última hora – a minutos de que se venciera el plazo – gracias a la ayuda de muchas personas, de Montserrat Lara, mi hija, los sostenedores, los padres que accedieron y firmaron las autorizaciones, logramos hacer la aplicación. Cuando supimos que habíamos quedado los niños estaban muy contentos, pero también yo estaba con la preocupación de cumplir con todas las exigencias y requisitos para participar”.

“Los niños se comenzaron a preparar, ellos nunca habían salido de acá para una actividad como esta,incluso no todos conocían Valdivia, salen muy pocas veces en el año porque hay bus solo 2 a 3 veces a la semana justo cuando ellos están en la escuela”

 

“Les di mucho ánimo porque iban a enseñar a los demás lo que ellos tienen acá que son las ranitas endémicas.Cuando llegamos, ellos estaban súper bien pero cuando comenzaron a pasar otros niños por nuestro stand, algunos se intimidaron, pero después tomaron confianza y participaron sin ningún problema”.

“Estamos muy contentos porque fue muy enriquecedor para los niños y para mí, los niños nunca habían vivido algo así. Tuvieron la oportunidad de mostrar la riqueza que ellos tienen acá en Llenehue”.

Impacto Social

El impacto de este programa no sólo es en el aprendizaje de los niños, sino también en las familias. La Educación Ambiental como instrumento de gestión ambiental y estrategia para promover la conservación, se puede constatar en como continúa el relato de Mirta.

“Todo esto nos ha enriquecido mucho como personas y también ha impactado en los padres. Después que terminó el Congreso, una mamá me envió una foto preguntándome qué ranita era la que había encontrado, entonces ellos también se están involucrando en el tema. Otra mamá me felicitó y me decía, que cuando salen al campo todos los niños conocen las ranas, yo no sé cuáles son, pero ellos sí las ubican. Eso quiere decir que ha habido un aprendizaje y un impacto en las familias”.

El anfibio fotografiado por la apoderada resultó ser una Ranita de Darwin – color café –  una especie sumamente difícil de observar.

“Ha habido un cambio de conducta, antiguamente no se respetaba mucho el entorno. Ha habido un impacto en las familias. Los padres han empezado a tener conciencia sobre la tala de los bosques. Por eso agradezco al Ministerio, porque nos logró involucrar en el tema de los anfibios endémicos. Es algo local que los niños tienen acá y ahora ya las conocemos, sabemos su importancia y lo más importante los niños comienzan a valorar y desarrollar un respeto por el medio ambiente”.