Niños y niñas de la costa valdiviana participaron en taller de escritura creativa

Iniciativa financiada por el Fondo del Libro fue liderada por la periodista Javiera Mellado y cerró con la presentación de un boletín que reúne las creaciones de estudiantes de la Escuela Rural Los Molinos.

 

En lo que fue el centro de sus actividades durante el 2019, en la Escuela Rural Los Molinos la periodista Javiera Mellado finalizó la ejecución de su proyecto Iniciativa de Fomento a la Lectura y Escritura para niñas y niños de la costa de Valdivia, financiado por el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio a través del Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura, convocatoria 2019.

 

Como parte del proyecto, en el establecimiento educacional se presentó el boletín impreso que reúne los relatos de los estudiantes que participaron en el taller de creación literaria, actividad que contó con la asistencia del Seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Helmuth Palma; la directora del establecimiento, Pilar Schleef; padres y apoderados.

 

La publicación es el resultado de la experiencia que, a través de técnicas lúdicas y en base a gustos personales, permitió a los estudiantes acercarse a la lectura y escritura. “Partí con algunas ideas, pero éstas fueron cambiando en el camino. Trabajamos con pintura, témpera, plasticina, con los cuales construimos personajes y contextos, para luego crear los cuentos”, detalló Javiera.

 

La segunda parte del proyecto estuvo compuesta por sesiones de cuentacuentos itinerantes, que fueron presentados en otras escuelas y espacios sociales y culturales de las localidades de Niebla, Playa Rosada, Loncoyén, La Misión, Centinilla, Calfuco y Curiñanco.

 

“La lectura es parte de los derechos de niños y niñas, así como la salud o la educación; es algo a lo que deben tener acceso porque les permite pensar, ser creativos, conocer el mundo y desarrollar sus propios gustos e intereses”, afirmó la ejecutora del proyecto. Agregó: “A través de este taller se buscaba favorecer el proceso creativo, que es la idea de que hayan podido crear uno o dos cuentos, crear personajes e imaginarse ellos mismos como protagonistas de sus propios cuentos o imaginar a otros”.

 

Valorizar la cultura, creencias y pensamiento a través de la creación literaria, de modo de “valorar lo que somos, de dónde venimos” y “democratizar el acceso al libro y la lectura”, son otros de los objetivos perseguidos por Javiera en su proyecto.

 

“A veces los chicos no querían trabajar, pero no los obligábamos. La idea era invitar, pero no obligar, por eso algunos niños tienen varios cuentos finales y otros solo uno. Eso es importante porque si bien no todo se trasformó en un cuento, sí pudimos pensar desde la lógica de que la mamá, el papá, personas cercanas o ellos mismos pueden ser los protagonistas de nuestras aventuras, lo que nuevamente tiene que ver con la valoración de lo que nosotros somos”, argumentó.

 

Para el seremi Helmuth Palma el financiamiento de este tipo de iniciativas es significativo. “En lo personal me gusta llamar sueños a los proyectos que los gestores culturales realizan en los territorios, que en este caso va muy de la mano de lo que hoy día nos hace mucha falta, que es fomentar la lectura, pero que requiere de un proceso que debe partir por desmitificar el libro, para no solo verlo como un instrumento de estudio, sino de sueños, de creación, que los niños sean capaces de imaginar personajes, de escribir, soñar. Eso es tremendamente importante porque va a despertar en ellos cosas que si esto no hubiese ocurrido, no despiertan, y ahí hay una valoración importante no solo de la cultura y el arte, sino de la vinculación que tienen con la educación”, afirmó.

 

“Estoy súper agradecida del taller. Yo no tuve  la oportunidad de tener cuentacuentos cuando era chica y estos espacios se agradecen. Como apoderada estoy muy contenta y a mi hija la veo muy contenta también. Este espacio es muy importante para los niños, para soñar, no solamente para fomentar la escritura y lectura, sino para crear sus propios cuentos y hacer volar su imaginación, que es muy importante para su crecimiento”, sostuvo por su parte Karina, madre de Sofía, una de las estudiantes cuya creación forma parte del boletín.